21 de enero de 2013

Quién decide en su cuerpo

Por Tatiana Pérez Rivera /tperez@elnuevodia.com
publicado en endi.com


 (AP Photo/Andres Kudack)
“ Ah, ¿pero esto no es ilegal?”. La pregunta se repite durante la orientación a las mujeres de distintas edades que visitan clínicas de terminación de embarazos en Puerto Rico, con miras a practicarse un aborto.
Una decisión personal y privada, vinculada al funcionamiento del cuerpo femenino, a su salud, a los placeres o las dolencias que este experimenta puede tomarse libremente en Estados Unidos y sus territorios desde el 1973, año en que para ello sentó precedente el caso Roe vs. Wade. El mismo supuso una victoria para las luchas feministas que en la época perseguían alcanzar cambios en los roles tradicionales destinados a la mujer.
Puerto Rico, incluido en la definición, además cuenta con otro precedente local: Pueblo vs. Duarte, caso en el cual nuestro Tribunal Supremo no condenó en el 1980 el aborto a una menor y tampoco limitó la práctica por trimestres como propone Roe vs. Wade.
Cuarenta años cumple el caso que forzó la discusión del aborto como un asunto de salud pública en Estados Unidos. Que aquí una mujer tema hoy que al abortar hace algo ilegal demuestra que en cuatro décadas el asunto se ha discutido lo menos posible en la Isla y que el Estado envía mensajes contradictorios.
“Roe vs. Wade está malherido, pero está vigente porque le sigue garantizando a la mujer el derecho constitucional al aborto”, explica la abogada Patricia Otón Olivieri, presidenta de la junta directiva de Pro Familia, organización sin fines de lucro que ofrece servicios de aborto, planificación familiar y cuidado prenatal.
“Ahora cualquier restricción se analiza desde el punto de vista que no represente una carga indebida al ejercicio del derecho, es más subjetivo. En algunos estados se ha impuesto un tiempo de espera antes de que la mujer se practique un aborto”.
En Puerto Rico la contradicción radica en que, por un lado, el aborto es un derecho constitucional garantizado y, por el otro, explica la licenciada Otón, el Código Penal lo ha mantenido como delito, exceptuando el realizado por motivos de riesgos de salud y vida de la madre, entre otras.
“Para mí es letra muerta, pero tenemos un problema”, señala Otón, especialista en derechos sexuales y reproductivos, “porque confunde a la ciudadanía que el Gobierno mantenga vigente una prohibición que es inconstitucional. Se presta a que digan que el aborto es un delito, lo cual no es cierto. Como decía una colega, Alice Colón, ‘la legalidad no es suficiente’. Queda mucho por hacer”.
Lo mismo piensan otros sectores. Porque sucede que el mismo asunto aún se ve desde dos parcelas definidas y ubicadas en extremos contrarios: los que consideran que lo que lleva la mujer en el vientre, por decir, a las diez semanas de embarazo, es una vida versus los que destinan la palabra vida a los nacidos. Y si la palabra vida entra a la ecuación, las leyes religiosas se suman a la discusión.
“Dos generaciones ya se han criado desde esa decisión del Tribunal y muchos jóvenes dan por sentado que tienen derecho al aborto. Pero se están dando nuevas tomas de conciencia. Esa decisión fue un error trágico para la humanidad: hablamos de 55 millones de bebés asesinados desde el 1973 hasta hoy”, lamenta Eduardo García Rexach, abogado e integrante de la Alianza de Juristas Cristianos.
El jurista cristiano señala que en la Isla es difícil para el Gobierno hacer valer la prohibición en el Código Penal del aborto (autoinfligido o no realizado por médicos diestros), “porque a la hora de la verdad prevalece Roe vs. Wade” y agregó que debe legislar sobre el aborto.
“Sigue siendo un crimen”, dice, de otra parte, el reverendo William Hernández, presidente de la Fraternidad Pentecostal. “Yo sé que aquí la mayoría de las personas piensa que no es un asunto de elección, sino un abuso contra aquellos que no pueden defenderse. Nuestra meta es seguir concienciando a las nuevas generaciones”.
Su defensa va atada a la noción cristiana de la vida que sigue siendo materia de debate científico.
“Cuando la persona entiende que a ese feto ya Dios le infundió espíritu y alma, se dan cuenta de que no es simplemente una masa sin vida”, insiste Hernández.
Por eso el pastor subraya que debe comprenderse que la decisión “también le hace mal a la madre emocionalmente, porque toda su vida arrastra esa decisión”.
Para las que así se sienten, monseñor Wilfredo Peña instauró el Monumento de los No Nacidos en la Parroquia Santa Bernardita que lidera en Carolina. En entrevistas previas, el sacerdote ha comentado que el lugar es visitado por mujeres que no han hecho las paces con la decisión tomada.
Desde la iglesia, un grupo de feligreses ha gestado el Proyecto Raquel, el cual viabiliza la construcción de una residencia para albergar mujeres mientras estén embarazadas, con miras a evitar abortos.
Estos valores religiosos, que no ceden en la defensa del feto, contribuyen a que el aborto aún se perciba en la Isla “como una practica estigmatizada”, opina Carlos Rodríguez, catedrático auxiliar de la Escuela de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.
“Pero el hecho de que legalmente se viabilice la práctica ha provocado que las visiones hacia ella cambien. Aunque creas que algo es bueno no es lo mismo que sea legal, le quita un peso negativo”, declara el profesor Rodríguez.
“Yo creo que dos cosas han cambiado”, subraya positiva Norma Cartagena, coordinadora programática de la clínica IELLA, que ofrece servicios prenatales y abortos en Río Piedras.
“Primero, que algunos políticos se mantengan neutrales ante el tema del aborto es reconocer que un sector de la sociedad lo acepta. Segundo, aunque falta más información en la calle, la gente sabe que existimos, que no somos clínicas clandestinas. Quizá no lo quieren hablar, pero saben que damos un servicio seguro”, indica Cartagena.
Ocho clínicas privadas de terminación de embarazos están establecidas en la zona metropolitana. Las mismas son certificadas por el Departamento de Salud que les exige cumplir con parámetros de limpieza y seguridad, entre otros, para ofrecer el servicio. Todas realizan abortos entre las 12 y 16 semanas de gestación.
El poder de decidir
“Yo te aseguro una cosa, si quienes escribieran las leyes que regulan qué se hace en el cuerpo de la mujer pasaran los mismos procesos que ellas, las leyes serían muy distintas”, reflexiona el doctor Héctor Díaz, quien en su clínica situada en Bayamón practica abortos desde la década del sesenta.
Comenta que más de cuarenta años atrás, la terminación consistía de “interrupción (con medicamentos), inducción y curetaje”. A partir de la década del setenta se integró la máquina de succión de alta capacidad en el proceso.
Por un tiempo su usó el método químico RU-486, un “antagonista de la progesterona”, como lo describió Díaz, “y al esta ser bloqueada, la placenta no se desarrollaba”. Otros medicamentos como las tabletas Misoprostol y Citotex eran parte del proceso. Podía realizarse tan temprano como en las siete semanas de gestación.
Dificultades con el protocolo –se requería la colocación de varias pastillas– así como el alto costo de las mismas lograron que cayera en desuso. La aspiración es, desde entonces, el método estándar en la mayoría de las clínicas. A grandes rasgos, se vale de una máquina de succión a la que se conectan cánulas flexibles, con una abertura en su parte superior con las que se aspira el feto fuera del útero. Al finalizar se realiza un raspe en el útero.
El procedimiento dura entre cinco y ocho minutos. La anestesia utilizada es local y la sedación es opcional.
“Cuando estas pacientes llegan aquí, tienen lo que ellas llaman un problema. Han buscado todo tipo de solución y ya han asumido esa opción. Yo siempre hablo con ellas antes para asegurarme de que no están presionadas porque, si lo están, tranquilamente les digo ‘no te voy a atender’”, indica Díaz quien asegura que en “más de 200 mil procedimientos nunca he tenido una perforación de útero”.
“Porque, ¿sabes qué?, de esto se trata, de decidir qué hacer con tu cuerpo; que no te mande ni tu papá, ni tu mamá, ni el novio, ni el cura, ni el ministro. Este siempre es el último recurso porque, por Dios, ninguna mujer quiere pasar por un aborto”, insiste el médico.
Díaz va más lejos al asegurar que es fácil para la sociedad señalar el trabajo que realiza en su clínica, pero no se ocupan, por ejemplo, de la educación sexual requerida para evitar que las pacientes lleguen a ella.
“Nadie les habla de sexo ni protección y están activas sexualmente desde bien temprana edad. Este tema sigue siendo el mismo tabú hace cuarenta años y se debe al radicalismo religioso. Yo no es que sea ateo, pero no creo en ese Dios que cree el papa”, insiste Díaz. “Tú no puedes forzar a una persona a que crea en lo que tú crees. Ella tiene que poder decidir”.
Educación y prevención
El profesor Carlos Rodríguez, del Recinto de Ciencias Médicas, coincide en la apuesta por la fórmula educación/prevención. Insta a que se aprovechen las escuelas para hablar de educación sexual.
“Es un espacio fabuloso para llevar un mensaje estructurado y adaptado a las necesidades desde la iniciación sexual, la prevención de enfermedades de transmisión sexual o embarazos, y la constitución familiar. Ese es el plan de país que no tenemos respecto a la política de educación sexual”, señala Rodríguez.
Para el educador, que la mujer sepa que el aborto es un derecho, que puede decidir sobre su cuerpo y su salud, “es el valor añadido más importante que trae Roe vs. Wade”.
La adopción
Ildefonso Rivera Morales es consejero en la clínica IELLA y señala que las primeras preguntas que le realizan las pacientes es si el procedimiento es legal, si quedarán estériles y cuánto les dolerá.
Le cuentan de sus proyecciones de vida y desahogan sus razones para no poder lidiar con un embarazo en esos momentos. “Necesitan apoyo porque es una decisión importante. Les damos un trato digno, humano”, afirma.
Rivera detecta a las que arriban “obligadas”.
“Te das cuenta porque no te miran a los ojos, por el parafraseo memorizado que usan. Si las sacas de él, no te saben contestar”, afirma.
Su prioridad es orientar sobre todas las alternativas: desde adopción hasta terminación. “Hay que ser sensibles y tener empatía”, afirma el consejero.
Justo la adopción es una de las alternativas que ha contado con la bendición del Estado y de la Iglesia.
“Pero todavía lo ven como que van a regalar al hijo”, menciona la trabajadora social de la Casa Cuna San Cristóbal, Sasha Rivera, “y les explico a esas madres que es una entrega voluntaria, una decisión responsable”.
“Con la campaña publicitaria que tiramos el año pasado, hubo un incremento en los casos de entregas voluntarias. Antes era uno o dos al año y el año pasado trabajamos diez de los que se completaron seis. Eso es muchísimo para nosotros”, señaló Rivera.
La edad de las mujeres que cedieron sus hijos recién nacidos a otras familias oscila entre los 32 y los 37 años.
Tres Historias y muchos recuerdos
Parece mentira. Aún en esta historia no han hablado las mujeres sobre lo que hicieron con sus cuerpos. Muchos porqués y bastantes recuerdos marcan sus relatos.
Olga, de 37 años, se ha sometido a tres abortos y parió dos hijos que hoy son jóvenes que ya alcanzaron la mayoría de edad. La suya es una historia marcada por la falta de orientación y por la creencia propia de la juventud de que todo le puede pasar a otro menos a uno.
La primera vez fue a los quince años. Tenía miedo y no quería que nadie lo supiera. Lloró mucho. Su novio estuvo de acuerdo, ella buscó la información y se practicó el aborto. Sus padres no lo supieron.
A los 16 años quedó encinta de nuevo del mismo novio, pero tuvo el bebé. En la cuarentena de ese parto quedó encinta de nuevo y tuvo el segundo. A los 19, de ese novio que les daba apellido a los nenes pero ni atención ni un centavo, nuevamente quedó encinta. Esa vez su mamá la acompañó a abortar.
Una vez más repitió el procedimiento, ya a los 22, con otra pareja. Nunca sintió molestias físicas relacionadas a los abortos. No se protegía porque no pensaba que le sucedería nuevamente y en su familia no se hablaba de ese tema.
“Después que tuve los nenes era más difícil, lloraba mucho. Pero para mí era una irresponsabilidad traer hijos al mundo si no les podía responder y yo me estaba partiendo el lomo sola para levantar esos dos nenes”, dice.
Hace dos años su mentalidad cambió drásticamente. “Ahora pienso ‘si Dios lo puso ahí tienes que asumir tu responsabilidad’ porque es una vida. Sentí total arrepentimiento y me sentí perdonada. Me gustaría ver a mis bebés en el cielo”, revela Olga.
A Karina, hoy de 22 años, su papá la obligó a abortar cuando a los quince años quedó embarazada de su novio de 22 años. Lo ocultaron a la madre de Karina porque no lo hubiera aceptado y lograron que una madrina obtuviera un poder legal para llevarla a la clínica, ya que el padre no se atrevía. La joven estaba muerta del miedo.
“No sé si fueron los nervios pero me puse a mirar la máquina del sonograma y vi al bebé cómo trataba de escaparse de la aspiradora. Algo me halaba por dentro. Todavía conservo la foto del sonograma de ese bebé. Fue bien difícil para mí”, narra Karina.
Al año quedó encinta del mismo novio –quien no quiso que usaran los métodos anticonceptivos que les ofrecieron en la clínica “porque eso era para chillos”- y decidió tener el bebé que hoy tiene cinco años. Hace diez meses tuvo otro bebé con otra pareja.
“Duele. Ahora cuando veo mis dos hijas pienso cómo hubiera sido aquel bebé”, asevera Karina.
Amarilis tiene 27 años y estudia en el exterior su maestría. Siempre usaba pastillas anticonceptivas, pero quedó embarazada de un joven con el que salía a los 22 años.
“Creo que se me olvidó tomarme la pastilla. Cuando lo supe quedé en shock, pero yo no podía parirle un muchacho a esa persona que no era nada responsable. Estaba clara que no era la persona ni era el momento. Fue bien doloroso el procedimiento para mí”, recuerda.
Amarilis, que contó con el apoyo de su mamá, no se ha arrepentido de su decisión. “Yo hubiese preferido nunca estar en esa posición, pero no podía permitir que un accidente cambiara el rumbo de mi vida. No era justo tampoco que tuviera ese padre”, dice sobre el proceso que se realizó a las doce semanas de embarazo y el cual recuerda cada año con cierta melancolía.
A la clínica la acompañó su amiga Anahí, entonces de 21 años. “Ella tomó la decisión con el respeto y la delicadeza que lo requería. Lo lloró, lo sufrió y tuvo su luto. No fue una decisión ligera ni pequeña. Yo la apoyaba en lo que decidiera”, manifiesta Anahí.
Esta pide que exista la posibilidad de escoger. “Rezo por no tener que estar en esa posición tan difícil, pero te digo: yo fui víctima de una violación y si hubiera quedado embarazada no lo hubiera pensado ni un segundo”, dice Anahí sobre el aborto.
Sin querer volvimos al principio. Una mujer debe tomar una decisión.
Roe VS. Wade
Esta fue la decisión histórica de la Corte Suprema estadounidense anulando una interpretación de la ley sobre el aborto en Texas que convirtió el aborto en una práctica legal en Estados Unidos. Tomada el 22 de enero de 1973, la decisión permite que una mujer, con su doctor, puede practicarse un aborto en los primeros trimestres del embarazo sin restricciones legales y, con restricciones, en los próximos trimestres, basado en el derecho a la privacidad. Hasta entonces el aborto no era legal en todos los estados y era limitado por la ley en otros, por lo que quedó uniformada la ley.
El contenido central de Roe v. Wade es que el aborto debe ser permitido a la mujer, por cualquier razón, hasta el momento en que el feto se transforme en “viable” o capaz de vivir fuera del útero materno sin ayuda artificial. La viabilidad se coloca cerca de los siete meses (28 semanas) pero puede ocurrir antes, incluso en las 24 semanas. Después de esta “línea de la viabilidad”, la Corte sostuvo que el aborto debe estar disponible cuando sea necesario para proteger la salud de la mujer.
Fuente: womenshistory.com
CRONOLOGÍA
1970
En busca de un aborto legal, Jane Roe, de 21 años, radica una demanda en contra del Ministerio Público –representado por Henry Wade– en la Corte de Distrito de Dallas, Texas. La corte texana decidió a favor de Roe
13 de diciembre de 1971
Una apelación de la decisión de la Corte de Distrito envió el caso a su primera ronda de presentación de argumentos en la Corte Suprema de Estados Unidos.
11 de octubre de 1972
El caso fue reabierto debido a la llegada tardía de los jueces Powell y Rehnquist al caso.
22 de enero de 1973
La Corte Suprema finalmente decide sobre Roe vs. Wade, 410 U.S. 113, por una mayoría de 7 a 2. La corte determinó que bajo la enmienda 14 la mayoría de las leyes sobre el aborto en Estados Unidos eran inconstitucionales. Específicamente señaló que hasta que el feto esté viable –o sea capaz de vivir fuera del vientre materno, lo que usualmente sucede entre la semana 24 y la 28– una mujer puede practicarse un aborto por cualquier razón.
Fuente: The Chicago Women’s
Born Alive Infant Protection Act 2002
Radicada en el Congreso y firmada por el presidente George W. Bush, ofrece protección legal a un infante que nace vivo luego de que sobrevive un aborto inducido. Protege su vida, ya que la práctica era dejarlo morir. La gestora de esta ley fue la enfermera Jill Stanek.
Relatos extremos
22 Weeks, The Movie
El joven cineasta boricua Ángel Manuel Soto escuchó una historia que despertó su curiosidad lo suficiente como para convertirla en un cortometraje. Una mujer víctima de una violación viajó a Orlando en el 2005, donde se practicó un aborto a las 22 semanas de gestación. Por alguna razón el bebé nació vivo y la mujer inició un desesperado intento por mantenerlo vivo. La odisea la narra en 22 Weeks, The Movie.
“A ella le entró lo que consideró el instinto materno de salvarlo”, dice Soto.
Lo sabe porque conversó con ella quien, en principio, fue esquiva y luego le agradeció que no la presentara “como un monstruo”.
El corto lo presentó en el Capitolio en Washington ante líderes pro elección y pro vida, luego que ambos sectores se atrincheraran en las campañas presidenciales de Barack Obama y John McCain. Todos encontraron aciertos y críticas.
“Lo hice buscando el gris entre los extremos, pero de que hubo gente que cogió pon en contra del aborto sí pasó, en parte por ignorancia mía”, aceptó Soto quien reconoció que uno de los inversionistas del proyecto era activista contra el aborto.
Maternidad imposible
Irene Vilar, escritora y agente literaria puertorriqueña, narra en este libro la “perversión que desarrollé con mi fecundidad”, que la llevó a abortar 15 veces a lo largo de 17 años, según contó al periodista Ismael Cala de la cadena CNN en español.
Vilar, nieta de la líder nacionalista Lolita Lebrón, insta a que el relato se entienda desde el marco de la neurosis.
“Existe el autocastigo y desde ese contexto podemos entender a esa chica de 16 años con pocas herramientas emocionales que va a estudiar a la universidad y comienza una relación con un profesor 35 años mayor que ella”, narra.
Este le vendió la idea de que para permanecer con él y para ser exitosa profesionalmente no podía tener hijos. “Muchas chicas jóvenes hacemos pactos terribles y yo compre ese cuento”, declara.
Se embarazaba para desafiar ese pacto; pasaba de la euforia de tener una relación de amor con su bebé al pánico de que su pareja la rechazara.
“Entre los 16 y los 29 años me embarazo una y otra vez como un acto de rebeldía”, afirma la mujer que hoy tiene un esposo, dos hijas y vive en Estados Unidos.
“Sé que moriré con el peso de estas vidas interrumpidas que fueron parte de mi automutilación”, culmina Vilar.

19 de enero de 2013

Manifestación- 40 Aniversario de Roe v. Wade

En 1973 el Tribunal Supremo de Estados Unidos estableció mediante opinión que toda mujer tiene derecho a interrumpir un embarazo no deseado. Desde ese momento, el aborto es legal tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico. A pesar de ello, y como resultado de las presiones de los sectores fundamentalistas sobre los legisladores, el aborto se mantiene tipificado como delito en el Código Penal.

El Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico recalca que el aborto es un derecho que tiene toda mujer en Pue
rto Rico y exige al Estado garantice un procedimiento accesible para todas las mujeres en la Isla. De igual manera, exige libre acceso a la información sobre derechos reproductivos y sexuales para garantizar que toda mujer en Puerto Rico conozca que la interrupción de embarazo es una alternativa disponible bajo nuestro estado de derecho. Por último, exigimos que se enmiende el Código Penal para excluir el aborto de las conductas tipificadas como delito.

Es por ello que, como todos los años, se convoca a organizaciones e individuos a una manifestación/concentración en el Lado Norte del Capitolio no sólo en conmemoración del 40 Aniversario de esta histórica decisión sino también para visibilizar las deudas pendientes que tiene el Estado en cuanto a accesibilidad y educación sobre el derecho que toda mujer tiene a interrumpir un embarazo no deseado.


Este lunes, 21 de enero de 2013, a las 4pm estaremos en el Lado Norte del Capitolio. ¡Únete! ¡No faltes!


28 de septiembre de 2012

¡YO DECIDO! GRITAN LAS MUJERES EN EL DÍA POR LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO


San Juan- Un grupo de mujeres marchó hoy en procesión hacia el lado norte del Capitolio para reclamar que es su decisión parir o abortar, en el Día por la Despenalización del Aborto que se conmemora en Latinoamérica y el Caribe. 

“Las mujeres somos capaces de tomar esas decisiones. Hoy denunciamos que el Estado aumentó las penas, entre otros cambios, en el Código Penal con relación al aborto. Esto, a pesar de que las decisiones del Tribunal Supremo en Puerto Rico y en Estados Unidos, mantienen que el aborto es legal en la Isla”, señaló la portavoz de Taller Salud, Inc. Alana Feldman.


El toque de un saxofón y el redoble de tambores acompañó a las ocho mujeres  que dieron la cara ante la probabilidad del juicio, junto a otra decena de personas que las acompañan. Formaron un acróstico que estableció “Yo aborté”. Se quitaron la camisa y formaron la frase: “Yo pariré”.

Se quedaron en camisa formando la frase Yo decido y se despidieron a son de tambores carnavalescos, “porque cada una está tranquila con la decisión que tomó”.
  
“Los Pro Vida dan luchas por el feto que aun no nace pero no son gestores de mejores políticas sociales para madres solteras, madres jóvenes, dando por entendido que la producción de ese niño/a es más importante que su desarrollo futuro y el desarrollo de la madre misma. Para ellos y ellas, el que no ha nacido es más importante que quien vive, esa que vive y exige la democracia del primer territorio que habita, su cuerpo, entre carencias físicas, económicas, sociales y emocionales que no propongan un ambiente propicio para traer una criatura al mundo”, señaló la portavoz de La Juntilla, Zuly García.

Convocaron La Juntilla X, Taller Salud, Inc. y Amnistía Internacional Comité de Género.



26 de septiembre de 2012

"YO ABORTÉ y estoy en paz"

San Juan, Puerto Rico- El Taller Salud, organización feminista de base comunitaria en Puerto Rico, inicia campaña para crear consciencia sobre el derecho humano de las mujeres de terminar un embarazo no deseado uniéndose, como en años anteriores, a la celebración del 28 de septiembre, Día internacional por la despenalización  del aborto en Latinoamérica y el Caribe (1990).


El lema escogido en la campaña mundial este año es: Aborto legal y seguro: una  cuestión de derechos, una cuestión de democracia. En Taller Salud eligieron 5 historias distintas de mujeres que han abortado alguna vez en su vida y que están en paz con su decisión. 

"Estas mujeres eligieron de manera consciente e informada sobre su vida. Esta campaña es una respuesta a las modificaciones del Nuevo Código Penal aprobado en Puerto Rico, que castiga con penas de cárcel más severas a las mujeres que se practiquen abortos en la isla, aun cuando de acuerdo a decisiones del Tribunal Supremo de E.U. el aborto es legal en la isla desde 1973" expresan representantes de la organización por las redes sociales.







!Muchas felicidades a las compañeras de Taller Salud por tan valiosa iniciativa y bravo a las valientes mujeres que contaron su historia! 









Noticias Relaciondas: "Abortaron y están en paz" de Noticel

23 de septiembre de 2012

Sobre las bajas tasas de fecundidad y otros demonios


Por: Eva Prados, Abogada y Profesora Universitaria

El pasado 24 de agosto de 2012 fue publicado un reportaje titulado “SomosMenos” discutiendo las tendencias poblacionales observadas en la isla.

Entre los temas discutidos, sobre los cambios en los niveles poblacionales, el economista Deepak Lamba Nieves afirmó que no solo se debía ver el aumento en el total de puertorriqueños que decide mudarse de la isla sino también la “caída” en la tasa de fecundidad que era de 6.4 en 1932 y ha bajado a 1.7.  Según el investigador del Centro para la Nueva Economía, se “necesitaba una tasa de 2.1 para sustituir la población uno por uno”.


La tasa general de fecundidad, según lo define el Departamento de Demografía de la Universidad de Puerto Rico, es el número de nacidos vivos por 1,000 mujeres comprendidas entre los 15 y 49 años para un determinado año. En otras palabras, el promedio de hijos e hijas que nacería de cada mujer en etapa reproductiva durante determinado periodo de tiempo. La misma fuente también describe que la tasa general de fecundidad es mucho más indicativa de los cambios en la fecundidad efectiva que la tasa total de natalidad.

Pero dichas tendencias demográficas, de ser ciertas, deben analizarse con cuidado, tomándose en consideración los factores sociales que las provocan, ya que serán estos datos los que fundamenten políticas públicas posteriores. En particular, porque, a diferencia de lo que parecería decir nuestro economista y político, la caída en las tasas de fecundidad no es un indicador negativo sino todo lo contrario.

En primer lugar, se ha observado en países donde el nivel de alfabetismo de la mujer es mayor, la tasa de fecundidad baja considerablemente. Esto ha favorecido la difusión de un modelo de familia balanceado, controlando el crecimiento poblacional, lo que su vez ha afectado directamente el nivel de aprovechamiento de los recursos naturales y económicos, el impacto ambiental y los modelos de planificación urbana y rural.


El Departamento de Salud ha expresado que la baja en el nivel de nacimiento se puede deber a que las parejas están evaluando el costo que tiene un niño al nacer, así como la posposición del matrimonio para una edad más tardía, retrazando y disminuyendo la reproducción de las parejas y el número de nacidos en el país.

A nivel mundial, altas tasas de fecundidad son consideradas como un indicador de subdesarrollo económico, sobrepoblación y altos niveles de pobreza. Solo es necesario revisar las tasas de fecundidad en países africanos y asiáticos con altos niveles de pobreza donde el promedio de tasa de fecundidad esta entre los 3 a 5 hijos por mujer mientras que países con economías más estables en Europa la tasa promedio está entre 1.5 a 2.1, predominando las tasa de menos de 2 hijos por mujer. En nuestra región, los países con mayores niveles de pobreza también presentan altas tasas de fecundidad como Haití con 3.55 y República Dominicana con 2.67, según la data más reciente de las Naciones Unidas.

De igual manera, cambios en el comportamiento reproductivo han sido utilizados para crear falsas alarmas poblacionales que han redundado en políticas estatales con impacto negativo al derecho individual a decidir de cada mujer y hombre sobre cuándo y cuántos hijos e hijas tienen. Recientemente, una alegada disminución en las tasas de nacimientos sirvió de fundamento para grupos en contra de que el Sistema de Salud en Estados Unidos cubriera servicios de planificación familiar. 

Finalmente, no podemos hablar de aumentar tasas de fecundidad sin mirar la realidad económica y social de nuestra isla. Por ejemplo, hablar de aumento en los nacimientos parece olvidar que ya nuestros jóvenes no encuentran insertarse en el mercado laboral de nuestra isla siendo, junto a las mujeres, los principales grupo bajo niveles de pobreza y desempleo.    







28 de mayo de 2012

28 de mayo. Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer Visión histórica de 25 años de activismo

Boletina Mujer Salud-Hable
Año XI, N0. 5, Mayo 2012
Por: Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC

En San José, Costa Rica, en una reunión realizada luego del V Encuentro Internacional Mujer y Salud (1987), se acogió una propuesta de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en el sentido de instaurar un día de acción en torno a la salud de las mujeres, para visibilizar sus principales problemáticas. Allí se acordó que dicha conmemoración se realizaría cada 28 de mayo, desarrollando jornadas de acción e información. Por lo tanto, en 2012 se cumplen 25 años de campañas de activismo para promover, defender y exigir el derecho humano a la salud para todas las mujeres, en su más amplia diversidad, las que se han realizado en todas las regiones. 

Es importante destacar que en este marco, el año 1988 se lanzó por primera vez la Campaña para la Prevención de la Morbilidad y Mortalidad Materna, coordinada por la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos, RMMDR, y la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC. Dicha Campaña definió como su principal objetivo la denuncia acerca de las altas tasas de morbilidad y mortalidad materna, ocurridas especialmente en los países menos desarrollados por causas mayormente evitables, además de la exigencia hacia los gobiernos y tomadores de decisión para que impulsaran el diseño e implementación de políticas y legislaciones adecuadas a las condicionantes de género en salud de las mujeres. Posteriormente las acciones de cada 28 de Mayo avanzaron hacia la interlocución de las mujeres organizadas con sectores profesionales, académicos, y trabajadoras/es del sector salud, y con los sectores gubernamentales del área de la salud, lo que se consideró un paso importante para transitar desde la denuncia hacia la propuesta, la interlocución y la formación de alianzas.

Esta preocupación del movimiento de salud fue coincidente con la expresada por algunos organismos internacionales y agencias de las Naciones Unidas, que comenzaron a priorizar el tema de la Maternidad sin Riesgos. Lamentablemente, los indicadores sanitarios de años recientes tienden a mostrar la permanencia en algunas regiones y países, de altas tasas de muertes maternas, lo que indica la falta de respuesta de los sectores gubernamentales en cuanto al abordaje integral y exhaustivo de este drama sanitario y humano que significa miles de mujeres y adolescentes muertas cada año por causas reproductivas, incluyendo el aborto inseguro.

Los siguientes fueron los Llamados a la Acción coordinados conjuntamente con las dos Redes:

* 1988. Campaña mundial contra la mortalidad materna.
* 1989. Impidamos la mortalidad y morbilidad materna.
* 1990. Maternidad voluntaria y sin riesgos.
* 1991. Mejor calidad de atención.
* 1992. El embarazo adolescente.
* 1993. Aborto ¡Basta de Silencio!
* 1994. Aborto legal y sin riesgos para todas las mujeres.
* 1995. Contra la feminización de la pobreza, por la salud de la mujer.

En 1996 la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos inició un proceso para evaluar a profundidad la Campaña para la Prevención de la Morbilidad y Mortalidad Materna y, en especial, para ampliar su enfoque temático a la luz de nuevas problemáticas que van configurando las condiciones de salud de las mujeres en todas las regiones del mundo, en forma muy especial, a partir de la imposición de modelos de desarrollo neoliberales y los cambios estructurales subsecuentes que van configurando un nuevo y complejo panorama para las sociedades involucradas.

En el marco de este proceso evaluativo, el movimiento de salud de las mujeres latinoamericanas y caribeñas realizó un análisis similar en Cuenca, Ecuador, en 1996, bajo la coordinación de la RMMDR y de la RSMLAC, al que concurrieron mujeres activistas integrantes de la membresía de la Red de Salud provenientes de varios países de la región. A partir de entonces, se decidió impulsar en América Latina y el Caribe la Campaña por el Ejercicio de los Derechos Sexuales y Reproductivos, bajo la coordinación de la RSMLAC, tomando en cuenta que estos derechos no están siendo reconocidos ni mucho menos incorporados a las agendas de los gobiernos ni a sus programas y políticas.

Desde esa fecha en América Latina y el Caribe se ha trabajado en esta gran área temática, de acuerdo a los siguientes llamados a la acción:

· 1996. Evaluemos 8 años de campaña para seguir avanzando.
· 1997 y 1998. Acceso a Atención de Calidad en Salud. Un derecho de las Mujeres.
· 1999 y 2000. Acceso a Información, Educación y Servicios de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes.
· 2001 y 2002. Derecho a la Salud. Derecho Ciudadano de las Mujeres.
· 2003. Mortalidad materna, un asunto de derechos humanos, una demanda de justicia social.
· 2004. Por la salud integral y los derechos de las mujeres: Cairo + 10. Ni un paso atrás.
· 2005. Salud, derechos sexuales y derechos reproductivos plenos. Avanzando más allá de los ODM.
· 2006. Prevención de la Mortalidad Materna: Propuestas de Intervención desde las Mujeres. Llamado a Concurso.
· 2007. Veinte años de lucha por la salud y los derechos de las mujeres: 1987–2007. Salud y derechos sexuales y reproductivos de las mujeres: Repolitizando nuestra mirada, repolitizando nuestras demandas.
· 2008. Nuestros cuerpos, nuestras vidas, nuestra salud. Por el derecho y la libertad de decidir.
· 2009. La salud y los derechos sexuales y derechos reproductivos son derechos humanos y de ciudadanía. ¡Que el Estado los garantice, proteja y promueva
· 2010. "Los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos son Derechos de Ciudadanía. Exígelos, Defiéndelos, Ejércelos"
· 2011. Campaña Permanente por la Salud Integral y los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos de mujeres y niñas.
· 2012. Salud integral, derechos sexuales y derechos reproductivos plenos: Defendamos el Consenso de El Cairo para seguir avanzando.

Para conmemorar el 28 de Mayo como fecha emblemática para el movimiento internacional de mujeres, el llamado de la RSMLAC de este año 2012 busca renovar el compromiso de la membresía de la Red en torno al Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo, y a sus postulados que se consideran paradigmáticos en temas tales como mujer, salud, población y desarrollo, entre otros. Este Programa, que en 2014 cumple los 20 años fijados para su total cumplimiento, continúa siendo vigente y de hecho abre la puerta a mayores avances y desarrollos que sean favorables para hacer de la salud y de los derechos sexuales y derechos reproductivos una realidad concreta en la vida de las mujeres todas. La revisión realizada a distintos niveles, sin embargo, demuestra que dicho cumplimiento sigue inconcluso. Para enfrentar este estancamiento, se está impulsando una acción mancomunada de redes, coaliciones y organizaciones de la sociedad civil comprometidas con las metas de El Cairo y su agenda inclusiva.



Vea también algunas declaraciones o mensajes en conmemoración a la fecha:

- Chile: Declaración de la Articulación Feminista por el Derecho a Decidir aquí
-Argentina: Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres aquí.
-España: Día Mundial de la Salud de las Mujeres, una fecha para la reflexión aquí.